miércoles, 13 de noviembre de 2013

Simbolismo

El Simbolismo fue uno de los movimientos artísticos más importantes de finales del siglo XIX, originado en Francia y en Bélgica. En un manifiesto literario, publicado en 1886, Jean Moréas definió este nuevo estilo como «enemigo de la enseñanza, la declamación, la falsa sensibilidad y la descripción objetiva». Para los simbolistas, el mundo es un misterio por descifrar, y el poeta debe para ello trazar las correspondencias ocultas que unen los objetos sensibles (por ejemplo, Rimbaud establece una correspondencia entre las vocales y los colores en su soneto Vocales). Para ello es esencial el uso de la sinestesia.
El movimiento tiene sus orígenes en Las flores del mal, libro emblema de Charles Baudelaire. El escritor Edgar Allan Poe, a quien Baudelaire apreciaba en gran medida, influyó también decisivamente en el movimiento, proporcionándole la mayoría de imágenes y figuras literarias que utilizaría. La estética del Simbolismo fue desarrollada por Stéphane Mallarmé y Paul Verlaine en la década de 1870. Para 1880, el movimiento había atraído toda una generación de jóvenes escritores cansados de los movimientos realistas.
Uno de los artistas mas importantes es Carlos Schwabe.



       
Carlos Schwabe (Altona, 1866 - Avon, Seine-et-Marne, 1926) fue un pintor simbolista suizo-alemán.
Schwabe nació en Altona, Holstein, pero siendo aún de corta edad se trasladó a Ginebra, Suiza. Tras estudiar en la 'École des Arts Décoratifs en Ginebra, se instaló en París, donde comenzó a frecuentar los círculos simbolistas. Sus pinturas solían ser sobre temas mitológicos y alegóricos; como artista esencialmente literario, ilustró muchos libros, entre otros: Le rêve (El sueño) de Émile Zola, Les Fleurs du mal (Las flores del mal) de Charles Baudelaire, Pelléas et Mélisande de Maurice Maeterlinck, L’Evangile de l’enfance de notre Seigneur Jésus-Christ selon Saint Pierre (El Evangelio de la infancia de Nuestro Señor Jesucristo según San Pedro) de Catulle Mendes y Jardin de l'infante de Albert Samain. Schwabe vivió el resto de su vida en Francia y murió en las afueras de París en 1926.
Una de sus famosas obras :
           







                                     

La muerte del sepulturero de Carlos   Schwabe forma un compendio visual de los principales temas del simbolismo. Muerte, ángeles, nieve y las dramáticas poses de los personajes.

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